Duda programada

—Cas, ¿has visto Matrix?
—Claro que sí. Hace años. ¿Por qué?
—Porque últimamente no dejo de pensar en eso. En si lo que vivimos podría ser algo parecido.
—¿Una simulación?

—Sí. Un mundo que parece real, pero no lo es. Todo calculado, programado, repitiéndose.
—Bueno… —dijo Cas—. No es una idea tan descabellada. Si nuestros sentidos interpretan señales eléctricas, bastaría con reproducir esas señales. El cerebro no notaría la diferencia.

—Exacto —respondió Yutni—. A veces tengo la sensación de que hay cosas que no encajan del todo. Como si fueran errores del sistema.
—Pequeños fallos en la textura de la realidad —añadió Cas—.
—Sí. O coincidencias imposibles. Momentos en los que parece que algo se reinicia.

—Pero aunque fuera cierto —continuó Cas—, ¿cómo podríamos demostrarlo?
—No podríamos —dijo Yutni—. Si el sistema es perfecto, incluso nuestras dudas estarían previstas.

Cas sonrió.
—Entonces dudar sería parte del programa. Una función más.
—Una función para mantenernos tranquilos —añadió Yutni—. Pensamos que somos libres porque podemos sospechar.

—Bonita ironía —dijo Cas—. ¿Y si incluso esta conversación estuviera escrita de antemano?
—Entonces quien la escribió tiene buen gusto —bromeó Yutni—.

Ambos rieron suavemente.

—Fuera de broma —continuó Cas—, ¿crees que habría algo más allá de la simulación?
—No lo sé. Tal vez otra capa. Un nivel sobre otro nivel. Como un sueño dentro de otro sueño.
—Eso también lo decía Matrix. Nadie puede estar seguro de haber despertado.

Yutni se quedó pensativo.
—¿Y si lo que llamamos “realidad” es solo la interfaz de algo incomprensible?
—O una forma de entrenamiento —sugirió Cas—. Un escenario para aprender algo que aún no entendemos.

—¿Y si nadie nos observa? —preguntó Yutni—. ¿Y si el sistema funciona solo, sin creador?
—Entonces sería como un universo natural, pero digital. Sin intención, solo evolución del código.

—Eso sería aún más inquietante —dijo Yutni—. Existir sin propósito, calculados pero sin razón.
—Bueno —replicó Cas—, no sería tan distinto a existir con propósito y no conocerlo.

Hubo una breve pausa.
—A veces pienso —dijo Yutni— que si todo esto fuera una simulación, preferiría no saberlo.
—Yo también —asintió Cas—. Porque si lo supiéramos, tal vez dejaría de funcionar.

Ambos guardaron silencio un momento.
—Aunque… —añadió Cas—, si alguien está escuchando esto desde fuera, espero que al menos haya elegido la versión donde nos reímos más.
—Sí —dijo Yutni—. Que no nos reinicien todavía.

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